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La música que llamamos jazz, surgió bastante antes que el
disco de jazz; sin embargo, desde el ultimo cuarto del siglo XIX,
el jazz estaba incubándose en el estado sureño de Louisiana
(EE.UU.) en torno a un proceso largo y complejo que intentaba
superar la rigidez rítmica y adquirir el sello del swing.
Uno de los elementos genealógicos mas decisivos junto al blues,
que no ha dejado de estar presente a lo largo del jazz,
fue el ragtime.
Los rags, aunque se tocaban sobre toda clase de instrumentos, fueron esencialmente una especialidad de pianistas. Su apogeo se sitúa entre
finales del siglo XIX y las dos primeras décadas del XX.
Los rags era una música de procedencia europea con un estrecho
parentesco con los bailes y marchas.
En realidad el ragtime no puede ser considerado como jazz.
Los rags estaban totalmente escritos y excluían la improvisación,
pero constituyeron un punto de partida clave para la aparición
de los primeros estilos pianísticos de jazz, en particular el estilo
stride.
Los pianistas criollos y negros de aquella zona, cuyo eje
geográfico era New Orleáns como consecuencia del cruce de
culturas (española, francesa, anglosajona y africana)
desarrollaron sus acentuaciones rítmicas y la independencia
entre ambas manos sobre el teclado sirvió para comenzar a
introducir variaciones.
La incorporación de la tradición del blues y el hecho de tener
que tocar para el baile favorecieron el desarrollo del piano-jazz
Corresponde a James Price Johnson (1881-1955) el merito de
haber sido el máximo artífice entre la evolución del ragtime
al jazz.
El jazz estaba ya preparado para experimentar el gran salto
de una música bailable y entretenida a una manifestación
musical de enorme potencial, y James P. Johnson sintió ya
en los años treinta, que la música que hacia pertenecía al
pasado, pero sus manos inspiraron, décadas mas tardes,
a figuras del jazz de la talla de Fats Waller,
Willie "The Lion" Smith, Count Basie, Duke Ellington,
Art Tatum e incluso a Thelonious Monk.
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La música que llamamos jazz, surgió bastante antes que el
disco de jazz; sin embargo, desde el ultimo cuarto del siglo XIX,
el jazz estaba incubándose en el estado sureño de Louisiana
(EE.UU.) en torno a un proceso largo y complejo que intentaba
superar la rigidez rítmica y adquirir el sello del swing.
Uno de los elementos genealógicos mas decisivos junto al blues,
que no ha dejado de estar presente a lo largo del jazz,
fue el ragtime.
Los rags, aunque se tocaban sobre toda clase de instrumentos, fueron esencialmente una especialidad de pianistas. Su apogeo se sitúa entre
finales del siglo XIX y las dos primeras décadas del XX.
Los rags era una música de procedencia europea con un estrecho
parentesco con los bailes y marchas.
En realidad el ragtime no puede ser considerado como jazz.
Los rags estaban totalmente escritos y excluían la improvisación,
pero constituyeron un punto de partida clave para la aparición
de los primeros estilos pianísticos de jazz, en particular el estilo
stride.
Los pianistas criollos y negros de aquella zona, cuyo eje
geográfico era New Orleáns como consecuencia del cruce de
culturas (española, francesa, anglosajona y africana)
desarrollaron sus acentuaciones rítmicas y la independencia
entre ambas manos sobre el teclado sirvió para comenzar a
introducir variaciones.
La incorporación de la tradición del blues y el hecho de tener
que tocar para el baile favorecieron el desarrollo del piano-jazz
Corresponde a James Price Johnson (1881-1955) el merito de
haber sido el máximo artífice entre la evolución del ragtime
al jazz.
El jazz estaba ya preparado para experimentar el gran salto
de una música bailable y entretenida a una manifestación
musical de enorme potencial, y James P. Johnson sintió ya
en los años treinta, que la música que hacia pertenecía al
pasado, pero sus manos inspiraron, décadas mas tardes,
a figuras del jazz de la talla de Fats Waller,
Willie "The Lion" Smith, Count Basie, Duke Ellington,
Art Tatum e incluso a Thelonious Monk.
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